mayos...

día 21:

lunes de añoranzas...
me ahogo contando los días de rutinas vacías que me separan de la magia de los viernes por la noche...
me ahogo solucionando errores ajenos que me impiden avanzar...
y tengo que acabar lo de hoy y lo de mañana, para poder irme un día entero de fiesta sin cargo de conciencia...
y que al volver no me depriman demasiados papeles encima de la mesa...


husos...

si el príncipe no va a llegar (todo el mundo lo sabe)
y además puede que la bella durmiente ya esté muerta...*
dime que hago yo ahora,
pues creo que me acabo de pinchar el dedo con el huso de una rueca...


* (las cursivas son de una cita de Anne Rice
que lleva dándome vueltas varios días)


soledades...

tibia soledad
-que me buscas y me encuentras-
intentando deshacerme
de las horas inciertas




monstruos...

- esta mañana en la puerta de mi cuarto había un monstruo medio muerto que me impedía pasar...
- y qué has hecho?
- le he tirado las tragedias de shakespeare encima para rematarlo, y después de fumarme un cigarro para tranquilizarme, lo he recogido, entre ascos y suspiros, con la escoba y el recogedor...
- las tragedias de shakespeare?
- te lo juro.


barajando...

barajo mis ganas con mis miedos
-y mis desasosiegos-
intentando dedicir que deseos podría pedir(te)
teniendo en cuenta mi vulnerabilidad
y que podría romperme
si la respuesta es no...


y el abismo de los sábados se abre bajo mis pies
y dormiría hasta mañana
si no tuviera cosas que hacer...


mayos...

día 11:
convaleciente... después de la gripe solo me queda esta inseguridad en los movimientos y este mareo casi inevitable, que me hace cerrar los ojos y echar de menos los días de sofá...
y es que la gripe me ha tenido entre el sofá y la cama, leyendo libros y viendo alguna peli antigua... recordando los días de mi infancia en los que caer enferma era precisamente eso: tiempo para ver películas y descansar
(claro que intuyo que lo que recuerdo son las convalecencias, cuando ya estás casi bien, pero no estás bien del todo, y te dejaban quedarte en casa para evitar recaidas)
ahora ya no hay convalecencias... y si las hay, habrá que pasarlas en el despacho de la mejor manera...
intentando sobrevivir a los mareos y a la añoranza de esos días...

witch's fault...

(Es culpa de la bruja-!)
y lo que no saben
-pobres simples mortales-
es que si así fuera
ellos no se darían cuenta

(por suerte siempre hay una bruja
a la que echarle la culpa)