odios...

odio saber lo que va a pasar
y no poder hacer nada por evitarlo

odio este miedo que agazapado en mi estómago
no me deja sonreír del todo

odio este ver venir la catástrofe
y contar las horas que quedan para que todo se derborde

odio no poder verte
los días laborables

odio esta vulnerabilidad que me hace
anticipar el dolor de los demás

odio las pesadillas
en las que alguien muere cada noche

odio tener que callar mis razones
por el dolor que podría causar

y odio saber que ni aún así podría evitar
que troya arda al final


3 comentarios:

María Bartolomé dijo...

Tus odios huelen a costumbrismo, encantador, pero, ¿no te agotas?

Verónica Calvo dijo...

Una olla a presión.

Una vía de escape urgente.

Besos

LA ZARZAMORA dijo...

Arderá Troya igual...
Lo mejor en estos casos es protegerse.
Besos, linda.