te gustaría...

"te gustaría
entregarle el corazón
y decir
tócalo
pero luego,
me lo devuelves"
-Bukowski-

y aún así, siempre existe el riesgo de que nos lo devuelvan roto en pedacitos tan pequeños que no seamos capaces de restaurarlo,
ni recordando lo que aprendimos en la facultad
(reentelados, soldaduras de hilos, reintegraciones y demás)
que por un momento deje de latir y no seamos capaces de reiniciarlo...

(de momento sigue latiendo...
que no es poco)

3 comentarios:

Carmen dijo...

A veces es como si tuviéramos la necesidad de entregar el corazón, aun cuando sabemos que nunca regresará a nosotros en su estado original, como buscando una esperanza de que esa vez saldrá bien... Supongo que es inevitable... En cierto modo es lo que nos hace recordar que estamos vivos y que, en ocasiones, entregar el corazón duele.

Un besito! :)

Mercedes Ridocci dijo...

Ese el riesgo que se corre, pero la capacidad de recuperación del corazón es fuerte, tiene "siete vidas", como el gato.

Como siempre, tus entradas me gustan mucho.

Un abrazo
Mercedes

Erato dijo...

Amar a alguien siempre tiene ese precio y en eso ningún aprendizaje previo nos sirve.No hay fórmulas.Y sin embargo lo necesitamos vitalmente.Al final se va haciendo más fuerte o más duro.Siempre me queda la duda de donde estála línea que separa esos dos términos.Qué a gusto me siento en tu espacio! Gracias siempre.Un beso