jugando

jugando a la rayuela por las noches para no olvidar
que para llegar al cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrita y la punta de un zapato.
en el orden que te lleva de un lado al otro buscando el capítulo que toca... jugando a seguir el mapa del tesoro... para no perderte... siguiendo las indicaciones al pie de página... páginas para atrás... páginas para delante... para no olvidar el camino al pont des arts... y que las casualidades no son tales... y que los besos pueden estar llenos de flores y de peces... y que no hace falta apretar desde abajo la pasta de dientes...
jugando... porque para releer la rayuela hay que hacerlo jugando... sonriendo porque queriendo o sin querer una acaba sintiendo que leer la rayuela tiene algo de mágico... porque me trae otras yos que ya no soy que leían a cortazar casi manteniendo el aliento... y ahora me doy cuenta de que lo sigo haciendo... y sonrío porque reconforta que ciertas cosas no cambien y que algunas lecturas nos sigan fascinando...
(porque sigo queriendo ser la maga que hechice tus sueños... con mis dudas violetas y mis miedos...)

2 comentarios:

Erato dijo...

Seguro que tus ojos guardan un puñado de color violeta.Tal vez detrás del iris que juega a la rayuela o aún mejor, en ese espacio en el que quieres ser maga que hechiza sueños.Qué sitio más especial has creado, chica de ojos marrones.Besos de admiración y cariños que también sueñan con lo mismo que tú

Mercedes Ridocci dijo...

Un auténtico y sentido homenaje a Rayuela, desde tus mágicas contradicciones.

besos